Fue señalado como artista revelación por Clarín en 1999 y definido como “pintor hiperrealista y artista pop” por Página 12 en 2003. Expuso en Nueva York, Los Angeles, Porto Alegre y Berlín. Vivió en la gran manzana hasta que cayeron las Torres Gemelas. En 2005, La Nación comentó que regalaba dibujos a quien se ofreciera a colaborar con su muestra. Trabajó con la diseñadora Valeria Pesqueira para realizar una edición limitada de remeras, con el grupo Punga para una muestra y pintó un par de zapatillas para Nike. (fuente: www.baculturemix.com)
No sé bien qué escribir de este tipo, sus pinturas son para mi gusto extraordinarias y me supera cualquier tipo de análisis.
Lea entrevistas sobre él acá, aquí y esta también.
Su flickr (verás la linda historia de amor con su novia Panda (1/2 australiana, 1/2 china), una de las niñas más lindas que he visto el último tiempo, que conoció a través de Flickr, hoy viven juntos en Bs As).
Su técnica de trabajo también es algo que me deja con la boca abierta.


2 Comentarios
Me vas a odiar por venir a aguar la fiesta (xD!!), pero declaro tener conflictos con el hiperrealismo. Digamos, admiro la técnica, no admiro el discurso. Creo que en la mayoría de los casos, este se agota con la primera o segunda lecturas. Es algo así como una buena fotografía transferida al lienzo con la paciencia de un chino. Poquísimos artistas hiperrealistas son capaces de abandonar el referente y jugar con la fantasía, o lo que es más, con la sugestión. En ese sentido, incluso el art brut o el näif me parecen bastante más perturbadores.
A riesgo de que me cuelguen, o me tomen por picado, creo que es más “sencillo” aplicarse para conseguir imitar la realidad al pie de la letra, que elaborar conscientemente la multiplicidad de discursos encerrados en un “sonrisa” (Jean Dubuffet), “Ansiedad” (Edvard Munch) o incluso “Nighthawks” (Edward Hopper). Resumen: al hiperrealismo lo admiro, pero no me sorprende.
En fin, el arte es cuestión de gustos, le “guste” o no a los puristas, de modo que respeto 100% a los fans del hiperrealismo.
Bicho: me dejaste llorando =) (mentira). Acepto plenamente tu crítica al hiperrealismo y te encuentro un poco de razón.
Depende de qué pinta el artista, si me vas a pintar un árbol de manzanas hiperralista me muero del aburrimiento. En cambio con las pinturas de Gravinese me pasa que los temas y colores me llaman mucho la atención y ahí me quedo… más allá de que son cuasi fotografías.
Abrazo.